Visitar los mercados de especias en Marrakech es adentrarse en un universo de colores, aromas y tradiciones que sobreviven al paso del tiempo. Una experiencia que conquista tanto a los sentidos como a la curiosidad de los viajeros.
Los zocos de especias de Marrakech tienen su raíz en la antigua Medina. Paseando entre sus puestos, se descubren montañas de canela, azafrán, cúrcuma o mezclas bereberes que se exponen en sacos abiertos y canastos trenzados. Muchas de estas raíces y especias se comercializan al peso y se usan no solo en la gastronomía, sino también en remedios tradicionales y cuidados de la salud.
La ciudad de Fez ofrece otro recorrido fascinante en la Medina El Bali, un entramado lleno de historia. Allí, la calle Talaa Kebira concentra numerosos tenderetes dedicados a especias enteras, hierbas frescas y raíces muy buscadas como el regaliz. Otro espacio destacado es el Zoco Chemainne, orientado a frutos secos y productos que complementan la tradición culinaria local.
El regaliz ocupa un lugar especial en la cultura marroquí. Se trata de una raíz cultivada en huertas de regadío y se utiliza tanto en repostería como en infusiones y dulces típicos por su característico sabor dulzón y anisado. En los mercados de Marrakech y Fez es especialmente popular encontrar los palitos de regaliz natural listos para masticar.
Pasear sin prisa y observar la variedad de mezclas.
Comparte una charla con los vendedores ya que muchos de ellos saben la procedencia de cada raíz o condimento
Anímate a probar el regaliz de palo te conectará con la esencia local del país
Viajar a Marrakech y descubrir sus mercados es mucho más que hacer compras: es sumergirse en la cultura viva del país, en sabores, olores y escenas cotidianas que hacen de cada visita una experiencia inolvidable.