Si estás planeando un viaje a Marruecos y Marrakech ya está en tu lista, hay otra parada obligatoria que te robará el corazón y te desafiará los sentidos: Fez.
Mientras que Marrakech es vibrante, cosmopolita y llena de color, Fez es el alma cultural y espiritual del país. Adentrarse en su medina es, literalmente, hacer un viaje en el tiempo directo a la Edad Media.
En esta guía te contamos todo lo que tienes que ver y hacer en Fez para que aproveches al máximo tu visita.

Perderse en Fez el-Bali- La Medina más grande del mundo
La Medina de Fez, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un laberinto peatonal de más de 9,000 callejones. Aquí no hay coches; los únicos «vehículos» son los burros cargados de mercancías.
Bab Bou Jeloud (La Puerta Azul): Es la entrada principal a la medina. Por fuera es de un azul intenso (el color de Fez) y por dentro es verde (el color del Islam). Cruza esta puerta y prepárate para el caos controlado.
Las calles principales: Sigue las avenidas Talaa Kebira y Talaa Seghira. Están llenas de tiendas de especias, alfombras, lámparas y artesanías.
Consejo Viajero: Perderse en Fez no es una posibilidad, es una certeza. No te agobies, es parte de la experiencia. Si te desorientas, simplemente pide indicaciones a los tenderos (no a los niños de la calle, que te pedirán propina) o busca la salida hacia una de las puertas principales.
Visitar la Curtiduría Chouara (El gran espectáculo de Fez)
Es la imagen más icónica de la ciudad y una visita obligada que ver en Fez. Desde las terrazas de las tiendas de cuero circundantes, podrás ver el patio donde los artesanos tiñen las pieles en enormes pozas de colores utilizando métodos que no han cambiado en siglos.
El olor: Sí, el olor es muy fuerte (debido al uso de excrementos de paloma para ablandar el cuero).
El truco: A la entrada de las terrazas te darán un ramito de menta fresca para que te lo pongas bajo la nariz. ¡Te salvará la vida!

Descubrir la Madraza Al-Attarine y Bou Inania
Las madrazas eran las antiguas escuelas coránicas. En Fez se encuentran algunos de los ejemplos más espectaculares de la arquitectura islámica en Marruecos, con paredes cubiertas de azulejos (zellige), estuco tallado a mano y madera de cedro.
Madraza Bou Inania: Es una de las pocas mezquitas/escuelas activas que permiten la entrada a los no musulmanes. Su patio es una obra de arte.
Madraza Al-Attarine: Más pequeña pero con una arquitectura y una luz cinematográficas.
Admirar las puertas del Palacio Real (Dar al-Makhzen)
Aunque el interior del palacio está cerrado al público (todavía lo utiliza el Rey de Marruecos), merece la pena acercarse a la plaza de los Alauitas para contemplar sus siete majestuosas puertas de bronce. Los detalles dorados, los azulejos y el trabajo de artesanía son simplemente espectaculares. Está ubicado en la zona de Fez el-Jdid (la parte «nueva» de la ciudad vieja).
Cruzar el Barrio Judío (Mellah)
Justo al lado del Palacio Real se encuentra el antiguo barrio judío. Su arquitectura es radicalmente diferente a la de la medina musulmana: aquí las casas tienen ventanas y balcones de madera y hierro que dan a la calle, algo impensable en las viviendas árabes tradicionales, que miran hacia patios interiores.
Desde Fez a Merzouga con Viajar Marrakech
Este tour que finaliza en Fez en Marruecos discurre por el desierto y por los pueblos y regiones montañosas del Sahara Marroquí. Es una experiencia única que nunca olvidarás.
